jueves, 19 de julio de 2012

Tarta de zanahoria y una de vacaciones, por favor!

No sé si es por este calorazo que hace pero ¡¡NECESITO las vacaciones YA!!

Ya no puedo más con el trabajo. Me da la sensación de que se multiplica exponencialmente sin parar y que la distancia a mis vacaciones se agranda y se agranda...

Debe ser consecuencia del ansia con la que espero la llegada del merecido descanso...

¿No os pasa a vosotros igual? ¡Qué largas se hacen las vísperas!



Aunque no me voy a quejar más... solo me queda UN día de trabajo :-D Aguantar mañana el tirón, sacar todo lo que se pueda... y ¡a la playita! ¡a descansar!

Bueno, a descansar, descansar... va a ser que no. Con los tres fierecillas que tengo, parar no paro. Pero, ¡qué distinto cuando se cambia de ambiente, de rutina, sin parte de las obligaciones!

Pues, eso, que estoy con un pie en mis vacaciones. Y vosotros, ¿ya habéis disfrutado de las vuestras o todavía tendréis que esperar un poco?

Y, para que os endulcéis el veranito con una tarta fresquita,  facílisima y rapídisima de hacer, os traigo esta receta de tarta de zanahoria (que para los que no habéis probado nunca repostería de zanahoria, os sorprenderá el sabor tan delicioso que tiene) que no necesita horno y que se conserva en la nevera y refresca un montón :)


Ingredientes

1 kg zanahorias
200 g azúcar
200 g coco rallado (100 g para la masa y 100 o más, al gusto, para cubrir)
100 g mantequilla a temperatura ambiente
24 sobaos

Elaboración

Pelamos 1 kg de zanahorias, las lavamos y las cortamos en 3 o 4 trozos y las cocemos en agua una media horita larga (hasta que estén blanditas). Una vez cocidas, las pasamos a un colador y las escurrimos bien para que pierdan el agua.

Ponemos en el vaso de la batidora, las zanahorias, el azúcar, 100 g de coco y la mantequilla (a temperatura ambiente).

En un recipiente (yo utilizo uno de cristal rectangular), colocamos una primera capa de sobaos que previamente habremos cortado por la mitad para hacerlos más finos. Les rociamos bien con leche para que queden jugosos. Ponemos encima una capa del "puré" de zanahoria. Encima otra de sobaos por la mitad regados con un poco de leche. Encima otra de "puré" de zanahoria, etc.

Iremos haciendo capas sucesivas. El número de capas dependerá del tamaño del recipiente y de lo generosos que seáis con el "puré".

Acabaremos con una de "puré" de zanahoria, que cubriremos con muuuuucho coco rallado.

Y, a la nevera. ¡Listo para comer en cuanto esté fresquito!


Un consejito: haced la tarta en un recipiento no desmoldable. En un recipiente en el que cortéis las porciones directamente y las saquéis para servir. Yo en una ocasión lo hice en uno circular de bizcocho desmoldable y al apartar el borde casi lo destrozo!


4 comentarios:

  1. Primero que todo que disfrutes de tus
    vacaciones!!segundo muchas gracias
    por la receta se ve muy rica,desde
    hoy una seguidora mas, te invito a
    pasarte por el mio.
    Saludos

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  2. Eva a mi también me encanta tu blog y por eso te sigo. Así estoy al tanto de todo lo que haces.Ya veo que sigues haciedo tus cursos.

    Te invito a que pases por mi blog. Tengo un regalito para ti. Besitos

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  3. Yo quería saber si las zanahorias podría cambiarlas por calabaza?

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    1. Siento decirte que no lo sé. No lo he probado :-(

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