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martes, 17 de septiembre de 2013

Vasitos de Nocilla Cheesecake

Yo nunca he tenido muy claro si soy de Nocilla o de Nutella. Y es una disyuntiva importante. No se puede ser de las dos.



Es como si te preguntan si eres de Los Beatles o de Los Rolling Stones. No digo que los Rolling no suenen bien pero The Beatles... por favor, ¡soy fan incondicional!

O si te preguntan si eres del Madrid o del Barça. Pues, mira, no me interesa mucho el fútbol pero entre que mi marido es del Madrid y, cómo no, mis hijos también, yo, por no romper la unidad familiar, ¡también soy del Madrid! Y, qué demonios, soy de Madrid, jajaja.

O si te preguntan si eres de Coca-Cola normal o de Coca-Cola Zero. No son lo mismo por mucho que se empeñen. ¡¡Con lo rica que está la Coca-Cola normal con todo su azúcar!!



Pero ya veis, en el tema Nocilla/Nutella, pues no puedo pronunciarme...

Y para hacer esta receta, aunque el original lo encontré en el blog de Frambuesa y Caramelo hecho con Nutella, he preferido Nocilla. 

La explicación es un poco tonta y pone de manifiesto el poder de la publicidad :) Lo confieso, soy una de esas incautas (no me digáis que ninguno de vosotros habéis picado) que ha atendido al reclamo del anuncio de Nocilla. Sí, ese que andan poniendo estos días en la tele en el que promocionan unos vasitos muy cucos diseñados por Victorio y Lucchino... 

Ya veis qué simple es la razón de por qué estos vasitos son de Nocilla y no de Nutella :)



Receta de Nocilla Cheesecake (inspirada en la receta de Frambuesa y Caramelo con algunas variaciones con el permiso de Lola :))

Ingredientes (para 9 vasitos pequeños tipo carajillo)

Para la base:
• 4 galletas tipo Digestive (unos 60g)
• 25 g mantequilla derretida

Para la Nocilla Cheesecake
• 200 g queso tipo Philadelphia
• 125 g Nocilla o Nutella
• 200 g nata con un mínimo de 33% grasa
• 80 g azúcar



Elaboración

Empezamos preparando la base de la Cheesecake. Para ello, trituraremos las galletas siguiendo el truco que os conté en el post sobre cómo triturar galletas sin llenarlo todo de migas.

Derretiremos la mantequilla en el microondas y la mezclaremos con las galletas trituradas.

Colocaremos una pequeña porción de esta masa como base de nuestra Cheesecake en los vasitos que hayamos elegido.

Pasamos ahora a elaborar la Cheesecake. Para ello, en un bol batiremos el queso con la Nocilla (o Nutella, jeje) hasta conseguir una crema homogénea.

En otro bol montaremos la nata con el azúcar siguiendo la receta que os dejé sobre Cómo hacer nata montada.

Incorporaremos la nata montada a la crema de chocolate con movimientos envolventes hasta que quede uniforme.

Y, por último, echaremos esta crema en cada vasito.

Ya solo falta guardar en la nevera para consumirlo bien frío y decorarlo como más os guste.

¿A que es muy fácil? Pues no os cuento lo riquísima que está.

Un beso y mil gracias por leerme y dejar vuestros comentarios. Sois unos soles RRR


miércoles, 12 de junio de 2013

Por fin... ¡¡la New York Cheesecake!!

Siento la espera. De verdad. Sé que han pasado más días de los deseados desde la última publicación. Pero, por fin está aquí, os presento la deliciosa
 
Cheesecake
 
 

Esta receta es de Luis, de My European Cakes. Nos la enseñó y la aprendí en uno de sus fabulosos cursos, el de "tartas americanas". ¡Sí, el mismo en el que aprendí la deliciosa Red Velvet!

Como profe no tiene precio, y si no os lo creéis, mirad el carrerón que lleva desde febrero que os lo presenté... ¡admirable! ¿Por algo será que no paran de crecer sus seguidores??
 
 
Ingredientes
  • 250 g galletas tipo Digestive
  • 80 g mantequilla
  • 500 g queso tipo Philadelphia
  • 100 g azúcar
  • 5 ml extracto de vainilla
  • La ralladura de un limón
  • 17 g harina (sí, sí, solo 17 g)
  • 40 ml nata líquida
  • 3 huevos M 

Elaboración
Base de la tarta
Empezamos preparando el molde de la tarta. Para eso, o utilizamos por todo el molde un spray antiadherente o, si no lo tenéis, como yo, podemos forrar el molde con papel de hornear.  Si vuestro molde es desmoldable, colocad papel de hornear para cubrir el fondo y encajad el aro. Cortad dos tiras de papel de hornear y untadlas con mantequilla por los dos lados: por la parte que estará en contacto con el molde para que se adhiera y por la otra parte para que no se pegue la tarta.
 

Derretimos los 60 g de mantequilla en el microondas o al baño maría.

Trituramos las galletas (¡ehhhh! aquí os viene muy bien la entrada del otro día, ¿¿a qué sí??) y las mezclamos con la mantequilla derretida.
 
 
Ahora extendemos la masa de las galletas por el molde presionando con los dedos para que se vaya pegando por los bordes.
Mientras preparamos la tarta en sí, dejaremos el molde con la base de galletas en la nevera.
 
 
Tarta
Empezamos, como casi siempre, precalentando el horno. Esta vez a 170º con calor por arriba y por abajo.
Para la elaboración de esta tarta no necesitamos robot ni batidora ni ningún aparato eléctrico. Nos bastará con una espátula de silicona y/o una varilla para dar vueltas e integrar los ingredientes.
En un bol, pondremos el queso junto con el azúcar y la cucharadita de extracto de vainilla. Con la espátula lo iremos mezclando con movimientos envolventes para que no le entre aire.
A continuación incorporaremos la ralladura del limón, la harina, la nata y los tres huevos batidos e, igualmente, daremos vueltas hasta conseguir una masa homogénea.

Para que la tarta no se quede con "agujeritos", hay que sacarle el probable aire que haya cogido. Para ello, la dejaremos reposar unos minutos y golpearemos el molde contra la mesa (es muy divertido ver cómo van emergiendo pequeñas burbujitas hasta la superficie y van explotando).
 

Sacamos el molde de la nevera y vertemos la masa de la tarta.

¡Listo para meter en el horno!


 
Ahora empieza un pequeño baile porque para conseguir que la tarta quede en su punto bien cremosa y no se seque, conviene que respetemos estos tiempos:
  • 10 minutos a 170º con calor por arriba y por abajo.
Ahora bajaremos la temperatura a 120º.
  • 15 minutos a 120º con calor solo por abajo.
  • 10 minutos a 120º con calor por arriba y por abajo.
  • 15 minutos a 120º con calor solo por abajo.
  • 10 minutos a 120º con calor por arriba y por abajo.
  • 15 minutos a 120º con calor solo por abajo.
En total, una hora y cuarto de horno. Transcurrido ese tiempo, la sacamos, la dejamos enfriar y la desmoldamos.
 
Cuando vayamos a comerla, la cubriremos con la deliciosa mermelada de frambuesa que os enseñé a preparar en la entrada anterior. Bueeeno, os valdrá con cualquier tipo de mermelada, aunque os advierto de que como la casera, ¡ninguna!
 
 
Y os dejo con este calor veraniego que ha llegado así, ¡hala!, sin pasos intermedios. Disfrutad de este solecito porque en unos días veo que pasamos de renegar del frío a renegar del calorazo... ¡Cómo es esto del tiempo, eh?