¿Os acordáis de que hace no mucho os conté que la Thermomix había entrado en mi vida? (Pincha aquí). Pues sí. Hará un par de meses que integramos en la familia a este nuevo miembro con más miedo que otra cosa, con la gran duda de si nos sería útil y provechosa o si pasaría a ser otro cachibache más ocupando sitio en la cocina o en el trastero, ¡vete tú a saber!
Señoras y señores, hoy os puedo decir que, para gran alegría de mi escéptico marido, la Thermomix se ha hecho un hueco en nuestra cocina J
Por ahora me está siendo de gran ayuda para los platos salados. Está cumpliendo mis expectativas y gracias a ella estoy cocinando recetas que, de otra manera, no haría.

Desde hace mucho arrastraba tres espinitas: el pisto, el salmorejo y el gazpacho. Tres platos que nos encantan y que por pereza de la mala mala, solo preparaba de siglo en siglo. Eso de picar toda la verdurita para el pisto, eso de pelar los tomates para el salmorejo y el gazpacho, eso de colar con mucha paciencia el salmorejo y el gazpacho para dejarlos bien suavitos... Uffff, too much for me!!
Y ahora... ¡una ola para la Thermomix! Hago pisto casi todas las semanas y, aunque no estamos en verano, ya he hecho el salmorejo dos veces y el gazpacho otras dos J
Por no contar que, gracias a ella, he incorporado platos nuevos riquísimos como la sopa de pescado con un fumet que le da un toque que yo no había preparado nunca, o unas albóndigas cocinadas al vapor que son una delicia.
Un acierto total. Para cocina salada, un diez.
¿Y para la cocina dulce? Me preguntaréis. Pues, para ser sincera, no lo sé. Lo cierto es que no lo sé. Estoy tan acostumbrada a mi robot, le conozco tan bien y le tengo tan pillado el truco para mis recetas, que no le estoy dando muchas oportunidades a la Thermomix para demostrarme lo que vale L Todo se andará.
Por ahora la he puesto a prueba con la tarta tres chocolates y, fantástica. Resultado impecable J
Señoras y señores, hoy os puedo decir que, para gran alegría de mi escéptico marido, la Thermomix se ha hecho un hueco en nuestra cocina J
Por ahora me está siendo de gran ayuda para los platos salados. Está cumpliendo mis expectativas y gracias a ella estoy cocinando recetas que, de otra manera, no haría.

Desde hace mucho arrastraba tres espinitas: el pisto, el salmorejo y el gazpacho. Tres platos que nos encantan y que por pereza de la mala mala, solo preparaba de siglo en siglo. Eso de picar toda la verdurita para el pisto, eso de pelar los tomates para el salmorejo y el gazpacho, eso de colar con mucha paciencia el salmorejo y el gazpacho para dejarlos bien suavitos... Uffff, too much for me!!
Y ahora... ¡una ola para la Thermomix! Hago pisto casi todas las semanas y, aunque no estamos en verano, ya he hecho el salmorejo dos veces y el gazpacho otras dos J
Por no contar que, gracias a ella, he incorporado platos nuevos riquísimos como la sopa de pescado con un fumet que le da un toque que yo no había preparado nunca, o unas albóndigas cocinadas al vapor que son una delicia.
Un acierto total. Para cocina salada, un diez.
¿Y para la cocina dulce? Me preguntaréis. Pues, para ser sincera, no lo sé. Lo cierto es que no lo sé. Estoy tan acostumbrada a mi robot, le conozco tan bien y le tengo tan pillado el truco para mis recetas, que no le estoy dando muchas oportunidades a la Thermomix para demostrarme lo que vale L Todo se andará.
Por ahora la he puesto a prueba con la tarta tres chocolates y, fantástica. Resultado impecable J
Tarta tres chocolates
(con Thermomix)
(Para ver la receta tradicional, pincha aquí)
(Para ver la receta tradicional, pincha aquí)
Ingredientes
Para la base de galleta (opcional):
200 g de galletas tipo María o Digestive
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
Para la capa de chocolate negro:
200 g de chocolate negro
200 ml de nata 35% MG
200 ml de leche
1 sobre de cuajada
Para la capa de chocolate con leche:
200 g de chocolate con leche
200 ml de nata 35% MG
200 ml de leche
1 sobre de cuajada
Para la capa de chocolate blanco:
200 g de chocolate blanco
200 ml de nata 35% MG
200 ml de leche
1 sobre de cuajada
Elaboración
Para la base de galleta:
Poner en el vaso de la Thermomix las galletas y triturarlas 5 segundos a velocidad 8.
Añadir la mantequilla a temperatura ambiente y mezclar 5 segundos a velocidad 5.
Extender esta masa en un molde desmoldable de 25 cm repartiendo uniformemente y aplastándolas.
Para la capa de chocolate negro:
Poner en el vaso el chocolate negro y trocearlo 5 segundos a velocidad 7.
Añadir los 200 ml de leche, los 200 ml de nata y el sobre de cuajada. Programar 7 minutos, 90º, velocidad 4.
Echar sobre la base de galletas con ayuda de un colador. Reservar en la nevera para que vaya cuajando antes de echar la siguiente capa.
Para la capa de chocolate con leche:
Poner en el vaso el chocolate con leche y trocearlo 5 segundos a velocidad 7.
Añadir los 200 ml de leche, los 200 ml de nata y el sobre de cuajada. Programar 7 minutos, 90º, velocidad 4.
Echar sobre la capa de chocolate negro con ayuda de un colador. Para evitar que se rompa la capa de chocolate negro, la pincharemos con un tenedor muchas veces. Reservar en la nevera para que vaya cuajando antes de echar la siguiente capa.
Para la capa de chocolate blanco:
Poner en el vaso el chocolate con leche y trocearlo 5 segundos a velocidad 7.
Añadir los 200 ml de leche, los 200 ml de nata y el sobre de cuajada. Programar 7 minutos, 90º, velocidad 4.
Echar sobre la capa de chocolate con leche con ayuda de un colador. Para evitar que se rompa la capa de chocolate con leche, la pincharemos con un tenedor muchas veces.
Dejar reposar la tarta en la nevera por lo menos 4 horas para que cuaje perfectamente. Esta es una tarta perfecta para preparar de un día para otro.
Pues, hala, ya no tenéis excusa. Os he dejado la receta tradicional (pincha aquí) y con Thermomix así que ahora, ¡a prepararla!
Besos, besos y más besos, y gracias por seguir ahí y no olvidarme J




















